historiaDesde 9 años
El citarista desafinado
En los baños, Diógenes siempre saludaba con respeto a un músico que tocaba tan mal que todos lo despreciaban: «¡Dios te guarde, gallo!». Un día el músico le preguntó por qué lo llamaba así.
¿Te hizo reír?
Fuente: es.wikipedia.org