Chistes de abogados
Cortos, largos, malos, buenísimos, de Jaimito y de animales. Para cualquier edad y ocasión.
El abogado en el avión
A un avión se le avería un motor en pleno vuelo y el piloto ordena prepararse para un aterrizaje de emergencia. A los pocos minutos le pregunta a una azafata si ya están todos listos.
Las compras navideñas
Como era Navidad, el juez prometió ser comprensivo. Le pregunta a un acusado: —¿De qué se le acusa? —De hacer mis compras navideñas con anticipación. —Hombre, pero eso no es un delito. ¿Con cuánta anticipación las hizo?
La bobina asesina
Una bobina mata a otra. Cuando el juez la interroga, confiesa:
¿Cómo se declara el acusado?
—¿Cómo se declara el acusado?
Ahora tiene puntería
—Señor juez, quiero divorciarme porque desde hace diez años mi mujer me tira los platos a la cabeza. —¿Y por qué no se divorció antes?
Cómo saber si un abogado miente
¿Cómo se sabe cuándo un abogado está mintiendo?
Decidido a decir la verdad
El juez le pregunta al acusado: —¿Insiste usted en que no quiere un abogado que lo defienda?
Cómplice o abogado
Cuando una persona ayuda a un criminal antes de cometer un delito, la llamamos cómplice.
El abogado del primer día
Un abogado empieza en su nuevo despacho. La secretaria le avisa que tiene una visita. Él la hace pasar, levanta el teléfono y dice muy serio: —...Y dígale al señor Gómez que no aceptaremos menos de tres millones, y que no se moleste en llamar si no está de acuerdo. ¿Está claro? —y cuelga—. Buenos días, ¿en qué puedo ayudarlo?
El reparto del divorcio
—¡Qué tal, hermano! ¿Cómo te fue en el divorcio? —Hombre... —¿Te tocó el 50 % a ti y el 50 % a ella?
Los abogados en el banco
Dos abogados están en un banco cuando entran unos enmascarados con pistolas. Rápidamente uno le da cien dólares al otro. —¿Qué es esto?
¿Es ganado?
Un abogado lleva a su hijo a su hacienda. —Papá, papá, ¿todo lo que veo a mi alrededor es ganado?
El preso y los días cortos
Un preso vuelve a su celda después del juicio y su compañero le pregunta: —¿Cómo te fue? ¿Cuánto te dieron? —Uf, treinta años. —¿Y qué te dijo tu abogado?
Perdió el juicio
—Mi abogado, el pobre, terminó en el manicomio. —¿Ah, sí? ¿Qué le pasó?
La tercera pregunta
Un hombre va donde un abogado. —¿Y usted cuánto cobra por una consulta rápida? —Mil dólares por tres preguntas. —Vaya, es un poco caro, ¿no?
¿Estudias derecho?
—Oye, ¿tú estudias derecho?