Chistes de dinero
Cortos, largos, malos, buenísimos, de Jaimito y de animales. Para cualquier edad y ocasión.
El aprendiz de golfista
Un tipo se gana la lotería, se compra un campo de golf y contrata a un profesor: —Mire, ¿ve este palito? ¿Ve esta bolita? ¿Ve esa banderita allá, casi en el horizonte? Tiene que golpear la bola y acercarla lo más posible al hoyo que está al pie de la bandera. El tipo le da un golpe y la bola queda justo en el borde del hoyo. —¡Qué suerte! ¡Un poco más y la mete!
La granja de cerdos
Un granjero cría cerdos. Un día llega un señor de traje: —Buenos días, ¿qué les da de comer a los cerdos? —Lo que encuentran en el suelo: cáscaras, sobras... —¡Multa de 3000! Soy inspector de Sanidad y no quiero verlo darles porquerías a los cerdos. A las dos semanas llega otro: —¿Qué les da de comer a los cerdos? —Salmón ahumado, lomo fino... —¡Multa de 6000! Soy de una ONG y, mientras hay niños que pasan hambre, ¡usted les da manjares a los cerdos! Al día siguiente pasa otro señor: —Hola, granjero, ¿qué les da de comer a los cerdos?
La tarjeta robada
—Papá, ¿y tu tarjeta de crédito? —Me la robaron hace un par de meses, hijo. —¿Y no lo denunciaste a la policía?
¿Qué hacía Robin Hood?
—Jaimito, ¿qué hacía Robin Hood? —Robar a los ricos. —¿Por qué?
La clave del wifi
—¿Tienes wifi? —Sí. —¿Y cuál es la clave?
Si supieras que voy a morir mañana
—Ramón, si supieras que voy a morir mañana, ¿qué me dirías hoy?
La paloma carísima
—¿Sabes? Hoy me compré una paloma que costó diez mil dólares. —¿Mensajera?
El reparto del divorcio
—¡Qué tal, hermano! ¿Cómo te fue en el divorcio? —Hombre... —¿Te tocó el 50 % a ti y el 50 % a ella?
Los abogados en el banco
Dos abogados están en un banco cuando entran unos enmascarados con pistolas. Rápidamente uno le da cien dólares al otro. —¿Qué es esto?
Llorar en un Ferrari
El dinero no da la felicidad...
Lo que les pasa a los niños que roban
El padre de Jaimito le quiere dejar una enseñanza y le pregunta: —Hijo, ¿sabes qué les pasa a los niños que les roban el dinero a los mayores?
El azúcar es gratis
Un señor entra en un bar y le pregunta al mesero: —¿Cuánto cuesta un café? —Un dólar. —¿Y el azúcar? —¡Es gratis!
El oso de peluche
Un hombre va a una tienda a comprarle un oso de peluche a su hija. El vendedor se lo da, el hombre paga y el vendedor grita: —¡Este billete es falso!
Se me juntan las letras
Va uno al oculista y le dice: —Doctor, se me juntan las letras.
Jaimito compra el autobús
Jaimito sube al autobús con su padre y pregunta: —¿Cuánto cuesta el autobús? —Un dólar.
¿Por qué vienes medio borracho?
Un hombre llega tardísimo y la esposa lo espera despierta: —A ver, Juan, ¿por qué vienes a casa medio borracho?
Entre pitos y flautas
—Entre pitos y flautas me gasté diez mil dólares. —¿Y eso?
La tinta china
—Mamá, mamá... ¿cuesta mucho un frasco de tinta china? —No, hijo, es barata, no te preocupes.
La tercera pregunta
Un hombre va donde un abogado. —¿Y usted cuánto cobra por una consulta rápida? —Mil dólares por tres preguntas. —Vaya, es un poco caro, ¿no?
Apúntalo en mi cuenta
—Ponme una cerveza y apúntala en mi cuenta. —Aquí no se apunta nada.
¿Le interesa de jardinero?
—Hola, busco trabajo. —¿Le interesa de jardinero?
Jaimito y las monedas
Los vecinos de Jaimito siempre se reían de él con un juego: le ofrecían elegir entre una moneda de 50 centavos y otra de un peso, y Jaimito siempre elegía la de menor valor porque era dorada. Su mamá, un poco harta, le dijo un día: —Jaimito, ¿por qué no te quedas con la de un peso? Vale más que la otra.
El dinero encontrado
Jaimito vuelve a casa y le enseña a su madre un billete de cien que se encontró. —¿Estás seguro de que alguien lo perdió?
Los ahorros de Jaimito
—Jaimito, ¿cuánto tienes ahorrado ya?