Cortos, largos, malos, buenísimos, de Jaimito y de animales. Para cualquier edad y ocasión.
Se encuentran dos amigos y uno le dice al otro: —¡Recuerdos de Carlos! —Gracias. —¡Recuerdos de Carlos! —Gracias... —¡Recuerdos de Carlos! —Ya está bien, ¿no?