Chistes buenísimos
Cortos, largos, malos, buenísimos, de Jaimito y de animales. Para cualquier edad y ocasión.
El pez y el gato del vecino
Un hombre encuentra a su vecino cavando un hoyo en el patio: —Hola, vecino, ¿qué haces? —Cavo un hoyo para enterrar a mi pez. —¿Y no es un hoyo demasiado grande?
¡Mira que es fea la novia!
En una boda, un hombre comenta: —¡Mira que es fea la novia! —¡Pero cómo se atreve, es mi hija! —Perdone, no sabía que usted era el padre.
Si supieras que voy a morir mañana
—Ramón, si supieras que voy a morir mañana, ¿qué me dirías hoy?
Su primer hijo
En la maternidad, un padre feliz le toma fotos a su bebé recién nacido. La enfermera le pregunta: —¿Su primer hijo, señor?
Por qué le pegan a ese hombre
Un niño va al fútbol con su papá cuando se arma un tumulto en la tribuna. —Papá, ¿por qué le pegan a ese hombre? —Porque le tiró una piedra al árbitro. —¡Pero si no le dio!
La mano de su hija
—Hola, buenas, venía a pedir la mano de su hija. —¿Ya conoció a mi mujer?
Los golpes en la frente
Un borrachito vuelve a su casa después de una noche de fiesta y se topa con un policía: —Disculpe que lo moleste, ¿me puede decir cuántos golpes tengo en la frente? —Tienes tres.
Primero el trabajo
Marcelo está trabajando cuando su jefe le pregunta: —Oiga, ¿no piensa ir al velorio de su suegra?
Las muecas de Jaimito
La profesora ve a Jaimito haciéndole muecas a una niña y le dice: —Jaimito, cuando yo tenía tu edad me dijeron que si ponía esas caras me iba a quedar así de mayor.
El cura y el león
Un cura corre porque lo persigue un león. De repente se arrodilla y dice: —Señor, te pido que este león se vuelva cristiano.
El único perro que habla
Un perro le dice a otro: —¿Sabes que soy el único perro del mundo que habla?
Se fue la luz
Pepito está con su novia en casa de ella viendo la tele cuando de pronto se va la luz, y la novia le dice: —¡¡Aprovecha, aprovecha!!
¿Ha visto a un policía?
Un anciano camina por el parque haciendo ejercicio y se le acerca un joven: —Disculpe, señor, ¿por casualidad ha visto a un par de policías por aquí? —Pues... no. ¿Por qué?
Jugar al exorcista
Dos borrachos van por la calle y uno le dice al otro: —Creo que me voy a casa; mi mujer me estará esperando para jugar al exorcista. —¿Al exorcista? ¿Y cómo se juega?
Complejo de superioridad
Un hombre llega al consultorio del psicólogo y dice: —Doctor, tengo un gran complejo de superioridad. —A ver, siéntese, aquí lo vamos a ayudar.
Los dos vampiros
Había dos vampiros. Uno estaba bañado en sangre y el otro le pregunta: —¿De dónde sacaste tanta sangre? —¿Ves aquella pared de allá? —Sí.
Llegar al tercero
—Doctor, vengo a verlo porque tengo un problema muy grave: no puedo llegar al tercero. —¿Cuántos años tiene usted? —Ochenta y siete. —¡Ochenta y siete años! ¿Y todavía quiere llegar al tercero?
Los dos ciegos y la lluvia
Van dos ciegos y le dice uno al otro: —Ojalá lloviera...
El club de los vagos
—¿Es este el club de los vagos? —Sí, es aquí.
¿Ha visto a mi hermano?
Un pingüino entra en un bar y le pregunta al mesero: —Perdone, ¿por casualidad vio a mi hermano?
El azúcar es gratis
Un señor entra en un bar y le pregunta al mesero: —¿Cuánto cuesta un café? —Un dólar. —¿Y el azúcar? —¡Es gratis!
¿Por qué no matamos un pavo?
—¡Cariño, hoy cumplimos 20 años de casados! ¿Por qué no matamos un pavo?
La última voluntad del hincha
Un hincha fanático del Barça está moribundo y reúne a su familia: —Mi última voluntad es que me den de baja como socio del Barça y me hagan socio del Real Madrid. —¿Pero cómo, si tu vida ha sido el Barça?
Me estabas insultando
Mientras desayunan, la mujer le dice al marido en tono de reclamo: —¿Sabes qué? Anoche, cuando dormías, me estabas insultando.