Chistes cortos
Cortos, largos, malos, buenísimos, de Jaimito y de animales. Para cualquier edad y ocasión.
¿De dónde se extrae el azúcar?
—Jaimito, ¿de dónde se extrae el azúcar?
Mamá, me dicen abandonado
—Mamá, mamá, en la escuela me dicen abandonado...
El que recibe los golpes
¿Qué es el hardware?
Escribe «agua»
La profesora dice: —Jaimito, escribe «agua».
El barquito de vela
Iba un barquito de vela...
La clave del wifi
—¿Tienes wifi? —Sí. —¿Y cuál es la clave?
El colegio ideal
La maestra le pregunta a Jaimito: —Jaimito, ¿para ti cómo sería el colegio ideal?
Técnicos para cambiar un foco
¿Cuántos técnicos informáticos de Microsoft hacen falta para cambiar un foco?
El chiste químico
Una vez conté un chiste químico...
Solo los solteros
—Papá, papá, ¿los hombres al morir van al infierno?
El mar no se seca
¿Por qué el mar no se seca?
Ojalá las tiren al mar
Un borracho entra a un bar y le dice a su compañero: —¡Ojalá que todas esas bebidas las tiren al fondo del mar! —¿Estás en Alcohólicos Anónimos?
El diccionario malísimo
Mi nuevo diccionario es malísimo.
La vaca y los toros
Dos campesinos conversan: —Tengo un problema: a mi vaca no le gustan los toros.
Si supieras que voy a morir mañana
—Ramón, si supieras que voy a morir mañana, ¿qué me dirías hoy?
Un jugador muy prometedor
—¿Y qué le parece mi chico? —Es un jugador muy prometedor. —¿Es bueno?
Su primer hijo
En la maternidad, un padre feliz le toma fotos a su bebé recién nacido. La enfermera le pregunta: —¿Su primer hijo, señor?
No se puede discutir con un DJ
¿Por qué no se puede discutir con un DJ?
La mano de su hija
—Hola, buenas, venía a pedir la mano de su hija. —¿Ya conoció a mi mujer?
El grupo de paracaidismo
Me sacaron del grupo de WhatsApp de paracaidismo.
Los golpes en la frente
Un borrachito vuelve a su casa después de una noche de fiesta y se topa con un policía: —Disculpe que lo moleste, ¿me puede decir cuántos golpes tengo en la frente? —Tienes tres.
Bob Esponja no va al gimnasio
¿Por qué Bob Esponja no va al gimnasio?
Hoy no, mañana
Un granjero le dice a su cerdito: —Mañana te llevo con tus papis, cerdito. —Oink, oink.
Primero el trabajo
Marcelo está trabajando cuando su jefe le pregunta: —Oiga, ¿no piensa ir al velorio de su suegra?