Chistes
Cortos, largos, malos, buenísimos, de Jaimito y de animales. Para cualquier edad y ocasión.
El libro de matemáticas
¿Por qué el libro de matemáticas fue al psicólogo?
El lorito de la vecina
Un señor llega a su casa a las cuatro de la mañana y ve que su perro tiene en la boca un lorito muerto. —¡Dios mío, es el lorito de la vecina! Le da pena, lo limpia, lo pone en la jaula de la vecina y se va a dormir. Al día siguiente encuentra a su esposa llorando: —Amor, ¿por qué lloras? —Es que la vecina se llevó un susto tremendo. —¿Y eso? Si ayer la vi muy bien.
La muerte de Napoleón
La profesora le dice a Jaimito: —A ver, Jaimito, ¿qué me dices de la muerte de Napoleón?
Nadie me hace caso
Llega un paciente a la consulta y dice: —Doctor, tengo un problema. Nadie me hace caso.
¿Por qué el gato tiene bigotes?
—Papá, ¿cuántos años tiene el gato? —Dos años. —¿Y cuántos tengo yo? —Cinco.
Cuando solo había tres países
Un día la maestra le dice a Pepito: —A tu edad yo me sabía los nombres de todos los países.
La serpiente
—¡Me acaba de picar una serpiente! —¿Cobra?
El perro Pafuera
Había un perro llamado Pafuera. Un día le gritaron: —¡Adentro, Pafuera!
Pepito traduce al inglés
La profesora le dice a Pepito: —A ver, traduce esta frase al inglés: «El gato cayó al agua y se ahogó».
Las vacas peleadas
Eran dos vacas que se pelearon...
Un lugar tan seco
Había un lugar tan, pero tan seco...
El ladrón tan tonto
Había una vez un ladrón tan, pero tan tonto...
¿Qué hace tu mamá?
Un pez le pregunta a otro pez: —¿Qué hace tu mamá? —Nada. ¿Y la tuya qué hace?
El cordero va a la fiesta
Un cordero le pregunta a su mamá: —¡Mamá, mamá!, ¿puedo ir a una fiesta?
Cómo saber si un abogado miente
¿Cómo se sabe cuándo un abogado está mintiendo?
El abuelo está malo
—Mamá, mamá, el abuelo está malo.
Catorce meses y pico
Hay una vaca, una gallina y un caballo, y todos tienen 14 meses. ¿Quién tiene más meses?
El novio detenido
En un pueblo pequeño, un policía de tránsito detiene a un joven que iba a gran velocidad. —Señor agente, déjeme que le explique. —¡Silencio! Lo retendré hasta que regrese mi jefe. —Pero escúcheme, tengo prisa. —¡Cállese! ¡Ahora mismo, a la cárcel! Varias horas después, el guardia va a ver al detenido: —Tiene usted suerte: el jefe está en la boda de su hija; cuando vuelva estará de buen humor y seguro que lo perdona.
El segundo problema
—Oye, Jaimito, ¿a ti cuánto te dio el segundo problema? —¿A mí? Infinito.
¿Cómo se escribe oveja?
—Oye, ¿cómo se escribe «oveja»? —Como suena.
Tonto, Nadie y Ninguno
Había tres amigos que se llamaban Tonto, Nadie y Ninguno. Tonto va y le dice al policía: —Nadie se cayó al pozo y Ninguno lo está ayudando. —¿Usted es tonto?
Conjuga el verbo andar
—Jaimito, conjuga el verbo andar. —Yo... yo ando... Tú... tú andas... —¡A ver, más deprisa!
El oso que dice oink
¿Cuándo dice «oink» un oso?
Decidido a decir la verdad
El juez le pregunta al acusado: —¿Insiste usted en que no quiere un abogado que lo defienda?