Chistes
Cortos, largos, malos, buenísimos, de Jaimito y de animales. Para cualquier edad y ocasión.
El borracho al que llamaban genio
Había un tipo tan borracho, pero tan borracho, que le decían «el genio»...
Los saltamontes salen del jardín
¿Qué pasa cuando los saltamontes salen del jardín?
Todo cuadra
—Agente, ¿qué tenemos? —Una caseta de madera con tres yeguas, un caballo y un potro.
La pera que esperaba el autobús
Una pera está esperando el autobús. Llega una manzana y le pregunta: —¿Hace mucho que espera?
¿Araña?
Una señora está en la puerta de su casa con su gato. Pasa un señor y le pregunta: —¿Araña?
El ladrón orgulloso
Un ladrón le dice a otro: —¡No sabes lo orgulloso que estoy de mi hijo! —¿Va a seguir con la tradición familiar? —Sí. —¿Y cómo va a empezar?
¿Qué mineral es este?
El profesor: —Jaimito, dime qué mineral es este. —Es una piedra. Los compañeros, susurrando: —Basalto, Jaimito, basalto.
El oso Pegamento
Érase una vez un oso que se llamaba Pegamento.
El carné del taxista
Un taxista pasa a 140 km/h y un policía le dice a otro: —¿Ese no es al que le quitamos la licencia la semana pasada? —¡Ese es! Vamos tras él. Paran al taxista y le preguntan: —¿Y la licencia?
Escuela cerca, vaya despacio
—Jaimito, ¿por qué llegas tan tarde? —Por el cartel de la calle. —¿Qué cartel?
¿Somos venenosas?
Una serpiente le pregunta a su madre: —Mamá, ¿somos venenosas? —¿Por qué quieres saber eso?
La tercera pregunta
Un hombre va donde un abogado. —¿Y usted cuánto cobra por una consulta rápida? —Mil dólares por tres preguntas. —Vaya, es un poco caro, ¿no?
¿Cómo abren la lata los peces?
—Mamá, ¿es verdad que los peces grandes se comen a los pequeños? —Sí, Jaimito. —¿Y también comen sardinas? —Sí, Jaimito.
Las dos adivinas
Se encuentran dos adivinas y una le dice a la otra: —¡Hola! ¿Cómo estoy?
Vengo para que me reconozca
Un señor llega al consultorio y dice: —Doctor, vengo para que me reconozca. El médico se lo queda mirando y le contesta:
Los mosquitos con linterna
—¡Papá, los mosquitos quieren picarme! —Apaga la luz, Jaimito. Minutos después entra por la ventana una luciérnaga y Jaimito grita:
Recuerdos de Carlos
Se encuentran dos amigos y uno le dice al otro: —¡Recuerdos de Carlos! —Gracias. —¡Recuerdos de Carlos! —Gracias... —¡Recuerdos de Carlos! —Ya está bien, ¿no?
Vivirá hasta los 80
En el consultorio: —Usted tiene una salud perfecta. Vivirá hasta los 80. —Pero doctor, si ya tengo 80.
Espera a que llore el bebé
—Jaimito, dame al bebé. —Espera a que llore. —¿A que llore? ¿Por qué?
Los dos locos en el autobús
Dos locos van en un autobús. Uno le dice al otro: —¡Qué día más bueno hace y qué bien navega este barco! Y se tira por la ventana. El otro le pregunta: —¿Qué tal está el agua?